
Para un funcionamiento indoloro de la articulación de rodilla
se requiere un aplomo axial correcto. Entre los casos de desviación
del eje en la articulación de la rodilla se distinguen
la posición errónea estivada o en “O”
(gonartrosis várica) y la posición patizamba o en
“X” (gonartrosis válgica), que sólo
excepcionalmente son congénitas. Entre las causas más
frecuentes del desgaste unilateral del cartílago encontramos
las articulaciones inestables y el retiro de un menisco. La corrección
del eje de aplomo de la pierna se logra mediante la extracción
de una cuña ósea inmediatamente debajo del espacio
interarticular en la cabeza de la tibia (posición “O”),
o por encima de la articulación en el fémur (posición
“X”). Posteriormente, los huesos cortados se estabilizan
mediante una placa metálica, de tal manera que permita
una carga parcial inmediata. Intervenciones complementarias necesarias
en cartílagos o meniscos (p.e. alisamiento de menisco,
artroplastia abrasiva) o eliminación de inestabilidades
articulares (reconstrucción de ligamento cruzado) se pueden
combinar con el procedimiento de corrección del eje. Una
corrección de eje requiere de un internamiento estacionario
corto. Se han obtenido buenos resultados con una rehabilitación
estacionaria de 2 a 3 semanas. Esta intervención conservadora
de la articulación ha dado excelentes resultados en la
mayoría de los casos.

Nuestra técnica quirúrgica especial le permite al
paciente aplicar una carga parcial inmediata (de 20 a 30kg). La
fisioterapia comienza al día siguiente de la operación.
Se deben hacer ejercicios de movimiento y efectuar drenajes linfáticos
de manera regular. Posteriormente, la articulación de rodilla
será movida durante varias semanas de forma pasiva sobre
un riel motorizado. A las 4 o 5 semanas se logra la carga total.
A fin de lograr resultados óptimos de tratamiento, se impone
una gimnasia terapéutica intensiva o rehabilitación
ambulatoria durante 2 a 3 meses.
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