
Los meniscos interior y exterior intactos, compuestos de cartílago
fibroso, responden por la transmisión de fuerza y cumplen una
función “amortiguadora” entre el fémur y los huesos de la pierna.
Al mismo tiempo protegen el cartílago contra sobrecarga. Las desgarres
del menisco perturban esta función y causan molestias. Los pacientes
se quejan de dolores intensos en la parte interior o exterior
de la rodilla, los cuales frecuentemente se inician como consecuencia
de movimientos giratorios. En ocasiones, las molestias sólo se
presentan al practicar deporte. Ocasionalmente también puede ocurrir
un bloqueo de la articulación o presentarse acumulación de líquidos.
El menisco defectuoso actúa como obstáculo mecánico y, si no se
opera, causa lesiones al cartílago que son la antesala de la artrosis.
En tales casos se impone una artroscopía. A través de dos incisiones
mínimas en la piel se pueden evaluar y tratar óptimamente los
meniscos interior y exterior, los ligamentos cruzados y la superficie
de los cartílagos de fémur, tibia y peroné. Con pequeños troqueles
y tijeras, o con bisturís motorizados, se pueden corregir daños
del menisco. Por regla general sólo se extirpa la parte defectuosa
del menisco. Siempre se trata de conservar en lo posible el menisco,
con el fin de preservar su función protectora del cartílago. En
algunos casos, sobre todo en pacientes jóvenes, los desgarres
se suturan. Suturas de menisco también se pueden realizar por
la vía artroscópica. A tal fin, se emplean clavos o suturas reabsorbibles.
Las suturas de menisco se hacen principalmente en los casos de
desgarramientos en la base del menisco. El pronóstico posterior
a operaciones de menisco es muy favorable. Si el cartílago se
mantiene intacto, el paciente puede comenzar a practicar deportes
a las 2 semanas. .
Después de una operación de menisco, la articulación de rodilla
puede ser exigida de manera inmediata. Se recomienda el empleo
de un bastón durante los primeros días. En algunos casos se hace
recomendable un tratamiento post-quirúrgico fisioterapéutico.
Los pacientes estarán aptos para trabajar a los pocos días, y
al cabo de aprox. 10 días pueden comenzar con esfuerzos deportivos.
En los casos de sutura del menisco, la rodilla sólo se puede exigir
parcialmente al cabo de aprox. 4 semanas. La intervención es ambulatoria
o con poco internamiento. Habitualmente se opera con anestesia
general. En casos especiales, o a petición del paciente, también
se puede emplear anestesie local para tales intervenciones
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